Por una parte, para los que seguimos la obra de J. Dilla desde antes de aquel día, es una gozada escuchar ritmos que no habían visto la luz del maestro de Detroit. Por otra parte, es infame como la madre de Jay Dee intenta hacer caja con la obra póstuma de su hijo, sacando referencias y referencias con instrumentales que apenas llegan a los 2 minutos.

Sea como fuere, aquí tenéis lo último, 24 temas comprimidos en un pack llamado J Dilla’s Delights Vol.1.