Rigz no ha venido a seguir modas, y «I Got Samples 3» es la prueba de ello. Para cerrar su trilogía, el de Rochester se ha marcado un movimiento valiente en este 2026 de canciones de dos minutos: un “tape” de casi una hora de boom-bap crudo y sin adornos. Aquí no hay experimentos raros; es puro asfalto. Chup the Producer se encarga de los 17 cortes, construyendo un muro de baterías minimalistas y samples de soul fantasmales que sirven de alfombra roja para un Rigz que suena más seguro que nunca.

El disco es un desfile de colaboraciones que tienen todo el sentido del mundo. En «New Pack», la conexión con Mooch nos devuelve esa química inconfundible de Da Cloth, mientras que los temas junto a Benny the Butcher («One Gunn» y «UNY») son auténticas joyas de loops tensos donde se nota que juegan en las grandes ligas del underground.

Pero la cosa no se queda ahí.Estee Nackeleva el nivel en «We Made It» y Dark Lo le pone ese tinte oscuro necesario a «X Rays». Desde el hambre que transmite la intro «Set It» hasta la calma reflexiva del cierre con «Thank You», el disco mantiene una coherencia envidiable. El elenco de invitados (con Rob Gates y compañía) está seleccionado con lupa para que nadie desentone en esta atmósfera gris de Nueva York.

Lo que hace que este álbum funcione es su falta de pretensiones. Chup deja que las rimas metódicas de Rigz respiren sobre fondos polvorientos, creando un sonido que se siente como artesanía veterana. Es un disco hecho para escucharlo de principio a fin, sin saltarte nada, reivindicando ese rap callejero que se cocina a fuego lento. Si buscas algo que aguante varias escuchas y no se olvide a la semana, esto es para ti.