Cuando ya se cumplen mas de 5 años desde la muerte de Ol’ Dirty Bastard, hoy el diario americano New York Post publica que su viuda Icelene Jones ha vendido los derechos de A Son Unique, su álbum póstumo, por una cifra por debajo de los 10.000 dólares. Un precio absolutamente irrisorio teniendo en cuenta el volumen de ventas que se mueven en USA y más tratándose de un artista ya fallecido.

En palabras de Jarred Weisfeld, su antiguo manager y abogado actual de la familia, la esposa de ODB vendió los derechos «por cacahuetes» al haber gestionado de manera totalmente independiente saltándose los procedimientos habituales, desperdiciando la oportunidad de llegar a un trato más sensato que podría generar millones de beneficio. De este modo su larga descendencia formada por nada menos que 13 hijos no podrá aprovecharse de uno de los principales activos del legado de Ol’ Dirty Bastard.