El reconocido cantante madrileño regresa con un nuevo disco que supone un un regreso al origen desde la experiencia
Iter Animae: VII —un título tan enigmático como revelador— nos remite al camino del alma que todos transitamos. En este caso, una nueva etapa en la trayectoria de Fyahbwoy que, tras dos décadas abriendo caminos en la escena urbana, plasma en su séptimo álbum de estudio la experiencia acumulada, reconectando con sus orígenes desde un sonido renovado y fiel a sus principios.
En lo musical, Iter Animae: VII se mueve entre el reggae, hip hop y dancehall, con el sonido característico de Fyahbwoy evolucionado hacia texturas más complejas y vanguardistas. Catorce cortes donde la producción al completo corre a cargo del dúo OTO Beats, que llega a este proyecto tras firmar varios de los temas más virales del género en los últimos años. El álbum se ha cocinado con paciencia y codo a codo en el estudio entre artista y productores, dando forma a un sonido cohesionado, actual y plenamente alineado con su identidad.
A partir de ahí, el disco desarrolla su dimensión lírica desde la experiencia, abordando el paso del tiempo, la memoria, la pérdida y la resistencia personal con un tono directo y sin dramatismos. “Fantasmas de Ayer” y “Todo Pasa de Largo” articulan el núcleo más introspectivo del álbum, mientras que “Capricho del Destino”, “Aunque Te Lleve la Marea” o “Mortal Kombat” refuerzan una actitud firme y vitalista. Canciones como “Que Cada Puto Día Sea Sábado”, “Juega Bonito” o “Bomboclaat Ready!” conectan con el pulso físico del dancehall y la cultura viva del hip hop, mientras que la autoafirmación se constata en temas como “Volví” o “Fuego de San Telmo”, donde Fyahbwoy revisa su trayectoria y su lugar dentro de la escena desde una voz propia y en constante transformación. El disco se completa con colaboraciones que suman al conjunto: Toledo (Costa Rica), Nina Fresh (Venezuela) y GranKhan (Madrid), aportan matices desde distintas coordenadas, ampliando el espectro sonoro del álbum.
En definitiva, Iter Animae: VII confirma la visión madura y clara de Fyahbwoy, capaz de evolucionar sin perder su identidad ni el vínculo con las raíces de su música; un álbum que conecta tanto con quienes lo han seguido desde el inicio como con quienes se acercan por primera vez a su universo sonoro. “Mi séptimo trabajo no es el final, sino la evolución máxima de cada etapa vivida. Es el sonido de alguien que sabe de dónde viene y tiene claro hacia dónde va.”
