Erykah Badu es una de esas intérpretes cuyos logros no necesitan presentación. Es mundialmente conocida como una artista que ha sabido combinar en sus obras los motivos melódicos del rhythm and blues, la cálida sensualidad del neo-soul y el encanto sublime del jazz. Algunos de sus álbumes se han convertido en auténticos clásicos, y la propia Erykah es una de las representantes más influyentes de los géneros mencionados.
Sin embargo, en los últimos quince años, Badu no ha publicado ningún álbum completo, centrándose en las actuaciones en directo y colaborando en composiciones de otros artistas, además de dedicarse a actividades ajenas a la música. La noticia de que la cantante se ha asociado con el destacado productor de hip-hop The Alchemist para crear un proyecto conjunto ha sido un auténtico regalo para los seguidores de su obra.
Sobre los arreglos minimalistas de The Alchemist, que se sitúan en la encrucijada entre el soul psicodélico y el hip-hop, Erykah demuestra claramente su fenomenal talento para mantenerse serena y sensual, conservando al mismo tiempo su habitual alegría y entusiasmo.