Tarde y mal

Tarde y mal
0:000:00
Letra
No hay rey bajo esta corona, no hay ley en este cora.
Mi mente una impresora de euros; febrero no perdona.
Los adelantos son para impacientes,
el dinero quiere algo y Dios me recompensa siempre.
Pronto y bien, entro y cien; tonto y ambicioso.
como quien el corazón dice "ya", la cabeza "¿por qué?".
Raperos tiemblan al hablar, ni ellos mismos se creen;
peleándose al cocinar, yo me hice mi propio pastel.
Destapo la olla y se te eriza la piel,
el porro huele a Cartier, la riñonera también.
Compré un micrófono en 2016, después supe cómo;
todos saben que en Albacete se aprende de todo
Especialmente si eres joven y estás solo.
Enrique controla, derrapan los codos.
Tarde y mal, pero yo hablo como quisieran rapear; me mueve un sol, contengo un mar.
disparando el Ventolín en sueños y mucho más.
Dejé a los ídolos atrás, nací por mi madre;
moriré haciendo cash, los destellos del VS dejan de brillar.
Yo soy el jefe: vacío la caja y decido cuándo cerrar.
Let's go.
Le llaman "don", pero en verdad es más la solución
a una enfermedad; en medio de la presión saco los tags.
Los precios suben al andar,
los imperios caen por la ley de la gravedad; la siguiente era va a empezar.
Entre las ramas no se ve la señal,
en Balenciaga doblando la octava nunca se va.
Hasta mañana, jugador por lana, misma ciudad.
sin parar de dar lecciones, pero les falta humildad,
Porque tienen pasta desde que nací; baby, yo no sé de ahorrar.
Golpeo el datáfono y me lo dan,
Yo te enseño a contar hasta mil y a meditar;
la siembra dura hasta abril. La verdad suena así de mal.
En el parque del Prin, cuando me pillaron, solo bien me hicieron bailar;
A los tres días mi hermana mudó a la capital.
Junto a Jorge aprendí todo lo que puede surgir;
no te duermes ni con medio Orfidal.
Sigo en sprint, pagando impuestos y gastos en los que no creo;
detesto el sistema, por eso juego tan feo.
Tan alejado de todos que no os veo.
las ratas muerden al CEO para subir; las caídas me bendicen los dedos.
Comprimo y gano otras cuatro, es un milagro
teniendo en cuenta que el tiempo nunca es barato.
Se cumplen los sueños y los tratos;
hasta tú entras al juego, por desgracia, estos anhelos solo duran por un rato.
Mi mente una impresora de euros; febrero no perdona.
Los adelantos son para impacientes,
el dinero quiere algo y Dios me recompensa siempre.
Pronto y bien, entro y cien; tonto y ambicioso.
como quien el corazón dice "ya", la cabeza "¿por qué?".
Raperos tiemblan al hablar, ni ellos mismos se creen;
peleándose al cocinar, yo me hice mi propio pastel.
Destapo la olla y se te eriza la piel,
el porro huele a Cartier, la riñonera también.
Compré un micrófono en 2016, después supe cómo;
todos saben que en Albacete se aprende de todo
Especialmente si eres joven y estás solo.
Enrique controla, derrapan los codos.
Tarde y mal, pero yo hablo como quisieran rapear; me mueve un sol, contengo un mar.
disparando el Ventolín en sueños y mucho más.
Dejé a los ídolos atrás, nací por mi madre;
moriré haciendo cash, los destellos del VS dejan de brillar.
Yo soy el jefe: vacío la caja y decido cuándo cerrar.
Let's go.
Le llaman "don", pero en verdad es más la solución
a una enfermedad; en medio de la presión saco los tags.
Los precios suben al andar,
los imperios caen por la ley de la gravedad; la siguiente era va a empezar.
Entre las ramas no se ve la señal,
en Balenciaga doblando la octava nunca se va.
Hasta mañana, jugador por lana, misma ciudad.
sin parar de dar lecciones, pero les falta humildad,
Porque tienen pasta desde que nací; baby, yo no sé de ahorrar.
Golpeo el datáfono y me lo dan,
Yo te enseño a contar hasta mil y a meditar;
la siembra dura hasta abril. La verdad suena así de mal.
En el parque del Prin, cuando me pillaron, solo bien me hicieron bailar;
A los tres días mi hermana mudó a la capital.
Junto a Jorge aprendí todo lo que puede surgir;
no te duermes ni con medio Orfidal.
Sigo en sprint, pagando impuestos y gastos en los que no creo;
detesto el sistema, por eso juego tan feo.
Tan alejado de todos que no os veo.
las ratas muerden al CEO para subir; las caídas me bendicen los dedos.
Comprimo y gano otras cuatro, es un milagro
teniendo en cuenta que el tiempo nunca es barato.
Se cumplen los sueños y los tratos;
hasta tú entras al juego, por desgracia, estos anhelos solo duran por un rato.